Acabo de ver la pelicula "Brexit" sobre la forma como se realizó el referéndum de salida de la EU en Inglaterra. Vengo analizando este tema desde hace rato pues creo lo que pasó en ese y otros casos cercanos, marcará la forma como la comunicación fluirá ( o más bien ya fluye) en los esquemas sociales.

Contrario a lo que muchos piensan este fenómeno se viene cocinando hace años y en diferentes etapas. La primera vez que percibí algo fue cuando Sarah Palin corrió como vicepresidenta en USA. El metamensaje de sus discursos e intervenciones era algo así como " estamos hartos de los expertos y sus "infulas", la gente normal como yo sabemos las cosas "de verdad", cosas que no se aprenden estudiando si no viviendo". Hoy este fenómeno se ve en gente como los "antivacunas" y los "terraplanistas" pero se extiende a todos los ámbitos de discusión. Estas personas desprecian el conocimiento científico o de los llamados "expertos", pues argumentan que al ser creado por "los que mandan" o el "establecimiento" entonces es falso.

La consolidación de las redes sociales ayudaron a crear comunidades de personas que se "retroalimentan" argumentos entre ellas.  Si antes yo tenía dudas sobre "comer lechuga" por ejemplo, podía investigar algo sobre el tema y preguntarle a un médico o a un botánico (los expertos), quienes me ayudarían a discernir si lo que pienso tiene algún fundamento, pero ahora lo que hago es buscar en línea si hay más personas que piensen como yo, y si las encuentro tendre un arsenal de nuevos argumentos para seguir pensando lo que pienso, y una comunidad de personas que me diran que tengo razón.

No tardó mucho tiempo en que alguien por medio de algoritmos de afinidad y "análisis de datos", encontrará cómo usar estas "bolsas de prejuicios" a su favor. Mucha gente lo había hecho para vender todo tipo de mercancías, usando la regla básica universal de "asustarlos con algo y luego venderles la solución" ; por ejemplo tipos como  Alex Jones quien le confirma a un grupo particular de personas en USA, todas las teorias de conspiracion en las que creen y luego les vende los productos para "defenderse" de ellas.

Volviendo a la película vemos en ella el momento cuando este tipo de tecnología, se uso para cambiar el curso de una elección. Nosotros en Colombia lo vivimos con el referendo por la paz, donde pasó más o menos lo mismo.

Lo que me vengo preguntando desde hace ya algunos años es, ¿como convences a alguien que está cómodo y protegido en su burbuja de creencias, de escuchar y cambiar alguna de sus opiniones? ; el patrón de las personas con su información es más o menos el mismo, están los que reciben la información y no la cuestionan (pueden recibirla por los medios tradicionales o por su facebook),  y los que generan opinión y comparten lo que encuentran quienes son  claves, pues se vuelven la referencia de los demás; y  cuando se les pregunta de dónde sacan sus datos, casi siempre argumentan que no lo hacen de "los medios masivos" pues están "sesgados" ;  resulta que ellos han encontrado un sitio web único, el cual no tiene sesgo y si muestra la "verdad sin filtrar", además conocen a alguien que "si sabe" como son las cosas de verdad, pues tiene un cargo que le da acceso a información "única y privilegiada", que los demás no tenemos. Si se fijan esto es igual para personas de "izquierda o derecha", lo importante aquí no es la postura ideológica sino el esquema de manejo de la información. Con estas personas es muy difícil argumentar, pues solo reconocen como válidas sus fuentes de información, todas las demás están sesgadas y manejadas por "una fuerza oscura".

El método científico tiene validez pues en su base se encuentra la duda, no se debe creer en algo a ciegas, se tiene que poder corroborar por un experimento repetible, en las mismas condiciones en cualquier lugar del mundo; lo que estamos viendo hoy es que las personas prefieren no dudar nunca, buscan información que les sostenga lo que ya creen y no son capaces de dar espacio para la duda metódica, prefieren creer ciegamente en sus prejuicios que ponerlos en duda y arriesgarse a perderlos.

Lo que hoy conocemos como "fake news", no son más que estrategias comunicacionales, diseñadas para lograr que estas comunidades de personas que ya tienen un set de prejuicios, encaminen su opinión hacia un deliberado lugar. Quienes los crean usan algoritmos para analizar estas comunidades de creyentes, y decirles lo que haga falta para que se movilicen de alguna manera.

El problema de tratar de crear los mismos mecanismos para luchar en su contra, nos deja por definición en el mismo lugar que sus creadores. Si hemos de crear una forma de luchar contra este problema, tendremos que encontrar alguna manera de hacerlo sin caer en el "mismo pecado". Vengo probando varios esquemas para hacer esto, algunos han funcionado mejor que los otros, lo que si se, es que entre mas pasa el tiempo, más creo en la importancia de encontrar alguna forma de combatir estos procesos; el futuro de nuestra sociedad se está decidiendo en esta "batalla de imprecisiones", no podemos quedarnos inermes sin algo que decir frente al tema.